Auditorías para mejorar la eficiencia de tu instalación de aire comprimido
Realizamos auditorías de aire comprimido para empresas que buscan reducir costes energéticos, mejorar el rendimiento de sus instalaciones y detectar ineficiencias en sus sistemas de producción y distribución de aire. Analizamos el funcionamiento real de la instalación para identificar oportunidades de ahorro y proponer soluciones técnicas adaptadas a cada industria.
Conocer la instalación
Empezamos por lo básico: qué produces, en qué turnos, qué máquinas tiran de aire y a qué presión lo necesitan de verdad.
Análisis del sistema
Estudiamos el consumo, la presión, el caudal, el estado de los equipos y el funcionamiento general de la instalación de aire comprimido.
Optimización y ahorro
Detectamos fugas, pérdidas de rendimiento y posibles mejoras para reducir el consumo energético y aumentar la eficiencia del sistema.
Valoración técnica
Te entregamos lo que hemos encontrado y qué hacer primero: las mejoras que antes se pagan solas y las que más paradas evitan.
El aire comprimido es uno de los recursos más utilizados en entornos industriales, pero también uno de los que puede generar mayores costes si la instalación no está correctamente dimensionada, regulada o mantenida.
Mediante una auditoría técnica, evaluamos el estado real del sistema y localizamos puntos críticos que pueden estar afectando al rendimiento: fugas en la red, presiones de trabajo inadecuadas, compresores sobredimensionados, pérdidas de carga, equipos obsoletos o consumos innecesarios.
Nuestro objetivo es ayudarte a conseguir una instalación más eficiente, segura y rentable, reduciendo el gasto energético y evitando averías o paradas imprevistas.
- Identificación de fugas de aire comprimido
- Análisis del consumo energético
- Revisión de presión, caudal y demanda real
- Evaluación del estado de compresores y equipos auxiliares
- Detección de pérdidas de rendimiento
- Propuestas de mejora con criterios de ahorro
- Optimización de la instalación existente
- Reducción de costes operativos
Dónde se va el dinero en una instalación de aire comprimido

Fugas. En una planta sin un mantenimiento cuidado, lo normal es que las fugas equivalgan al 20 % de la capacidad de producción de aire, y a veces se llevan hasta el 30 % de lo que da el compresor. Con detección y reparación periódicas se pueden bajar por debajo del 10 % (Compressed Air Challenge, ficha 7). Casi nunca se ven: se localizan por el silbido de alta frecuencia que hacen, con un detector de ultrasonidos.
Presión de más. Trabajar por encima de lo que necesitan las máquinas sale caro: cada 2 psi (unos 0,14 bar) de diferencia suponen en torno a un 1 % más de potencia en el compresor, alrededor de un 7 % por cada bar. Una instalación bien diseñada debería perder bastante menos del 5 % de la presión de descarga del compresor, medida desde la salida del depósito hasta el punto de consumo (Compressed Air Challenge, ficha 4). Cuando pierde más, se sube la presión para compensar y se paga dos veces: más energía en el compresor y más aire perdido, porque a más presión las fugas y los usos sin regulador gastan más.
Demanda mal ajustada. Compresores industriales sobredimensionados o mal regulados, que trabajan en vacío o arrancan y paran sin necesidad. Para saber si es tu caso hay que medir la demanda real a lo largo de la jornada.
Auditoría energética de todo el sistema de aire comprimido
La referencia internacional para evaluar la eficiencia de una instalación de aire comprimido es la norma ISO 11011. Divide el sistema en tres partes: la producción (compresores, secadores y filtros), la distribución (la red que lleva el aire hasta cada máquina) y el consumo (lo que usan las máquinas y el aire que se desperdicia: fugas, soplar con la manguera abierta, usos que no hacen falta).
Mirarlo así evita un error caro: cambiar el compresor por uno más eficiente y seguir perdiendo el aire en la red. A menudo sale más rentable corregir la distribución o el consumo que cambiar equipos.
Y si durante la auditoría vemos que la instalación no está legalizada o hay algo que corregir, somos empresa autorizada en instalaciones de aire comprimido: lo corregimos y te ayudamos con la legalización de la instalación.
¿Qué incluye nuestra auditoría de aire comprimido?
Cada instalación de aire comprimido tiene unas necesidades diferentes. Por eso, realizamos un estudio personalizado teniendo en cuenta el tipo de industria, los horarios de producción, la demanda de aire, la presión necesaria y el estado de los equipos.
A partir del análisis, elaboramos una valoración técnica con las principales ineficiencias detectadas y las recomendaciones necesarias para mejorar el rendimiento del sistema.
Nuestro servicio permite tomar decisiones basadas en datos reales, priorizando las actuaciones que pueden generar un mayor ahorro y una mejora directa en la fiabilidad de la instalación.
- Inspección técnica de la instalación de aire comprimido
- Revisión de compresores, secadores, filtros y red de distribución
- Detección de fugas y pérdidas de presión
- Análisis de consumos y funcionamiento de los equipos
- Comprobación de la presión de trabajo y necesidades reales
- Identificación de equipos sobredimensionados o ineficientes
- Informe técnico con propuestas de mejora
- Asesoramiento para optimizar el sistema y reducir costes
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta una auditoría de aire comprimido?
Depende sobre todo del desplazamiento hasta tu planta. Después cuenta el tamaño de la instalación: cuántos compresores y secadores hay, cuánta red de distribución, cuántos puntos de consumo y cuánto tiempo hay que medir para ver una jornada normal de producción. Cuéntanos dónde estás y qué tienes, y te decimos qué incluiría y cuánto costaría.
¿Hasta dónde os desplazáis para hacer una auditoría?
Nuestro núcleo de trabajo es Castilla-La Mancha, Levante y Madrid, y para una auditoría nos desplazamos también fuera de esas zonas. Salimos desde Villarrobledo (Albacete).
¿Qué es una auditoría de aire comprimido?
Es un análisis técnico de la instalación que permite conocer cómo funciona el sistema, detectar ineficiencias y proponer mejoras para reducir costes y aumentar el rendimiento.
¿Cuánto aire se pierde por fugas?
En una planta sin un mantenimiento cuidado, lo habitual es que las fugas equivalgan al 20 % de la capacidad de producción de aire, y a veces llegan al 30 %. En un sistema bien mantenido deberían quedarse por debajo del 10 % (datos del Compressed Air Challenge).
¿Cuándo conviene realizar una auditoría?
Es recomendable cuando el consumo energético es elevado, existen caídas de presión, se detectan fugas, hay averías frecuentes o la instalación ha crecido sin una planificación técnica.
¿Hay que parar la producción para hacer la auditoría?
No. Lo que interesa es ver cómo funciona la instalación en un día normal, así que se mide con la producción en marcha.
¿La auditoría ayuda a reducir costes?
Sí. Una auditoría permite identificar pérdidas de aire, consumos innecesarios y ajustes de presión que pueden suponer un ahorro importante en la factura energética.
¿Se puede auditar una instalación ya existente?
Sí. Analizamos instalaciones en funcionamiento para detectar mejoras sin necesidad de sustituir todo el sistema, priorizando las actuaciones más rentables.


